Canalizar la tristeza

En una época de mi vida viví en un coliving. Casualmente en esos meses me separé de quien era mi pareja hacía un año, mi primer relación “larga”. Estaba destrozada. Días después de la separación me encerré unas cuantas horas en lo que era mi estudio en ese momento, y canalicé la tristeza y la ansiedad haciéndome fotos. También escribí un texto, es el que aparece a continuación.

“Canalizar la tristeza“, así titulo esta foto. Aunque desearía que se llamara “hacer desaparecer la tristeza“ q hasta suena más poético. Pero no, no se llama así. La tristeza no se fue después de esa foto. Pero sí se fue la ansiedad, un poco nomás, pero eso ya es bastante. Terminé de hacer algo que tenía que hacer y sentí un vacío como de “¿y ahora qué? ¿me dispongo a llorar un rato? ¿salgo a correr? ¿leo? ¿me distraigo?…“

¿Cómo se convive con la tristeza sin buscar evitarla todo el tiempo? Siempre me costó convivir con ella.. no somos muy amigas, pero estamos aprendiendo a llevarnos mejor.. Yo pienso.. pobre tristeza, siempre tan renegada ante todas las otras emociones.. Cuando llega la alegría la gente la festeja, pero cuando viene la tristeza nadie la quiere. Quizás tenga algo para decirnos...
Ahora la escucho, va, estoy aprendiendo a escucharla.. pero vamos bien, y entiendo que tiene un montón de cosas para decirme, para enseñarme, y evitarla solo hace q siga ahí rompiendo los cocos.. Como ya dije antes, quisiera hacerla desaparecer, pero no es tan fácil cuando algo duele. Y si paso automáticamente a otra cosa mariposa, y no le doy espacio, no crezco, y no escucho lo q tenía para decirme ese duelo que nunca quise hacer.

Hoy me siento un poco más fuerte que ayer, literalmente. Ayer no sabía q hacer con mi tristeza, con mi ansiedad mejor dicho, que no paraba de tomar el control de mi y no me dejaba escuchar a la tristeza. Entonces dije, quiero escucharla, quiero transitar esto de una forma sana y sacar aprendizajes de ella. Y así fue q terminé en mi nuevo estudio (sí, también estoy muy contenta con eso, por suerte la tristeza no es egoísta y permite q convivan con ella otras emociones). Entonces me dispuse a escucharla haciendo fotos, viendo qué tenía para decirme el cuerpo, qué me pedía, qué necesitaba. Y así salió toda la ansiedad y tormenta interna en forma de fotos.

Por suerte no todo es blanco ni negro, y en esos matices es que hoy conviven mi tristeza, mi alegría, y mi paz de saber que todo lo que se hace con amor y consciencia estará bien.

Por el amor (en la forma q sea) y por aprender lo que sea que tengamos que aprender.

Anterior
Anterior

Cosas que creía haber aprendido a fines del 2021

Siguiente
Siguiente

Retratos en Canal 5, Uruguay