Encierro por covid
Esa noche no pensé en nadie.
Apenas en mi.
Esa noche algo hizo un click dentro mío.
Se cumplían 5 días de encierro, de no ver el mar, de no dar abrazos.
Realmente no lo sentí tanto.
Estuve conectada conmigo, productiva, sin ansiedad, con la mente en calma.
Sentí calma.
Paz mental.
Una tranquilidad de saber que tenía al menos 5 días por delante para estar ahí, encerrada, guardada, y que eso iba a pasar como todas las otras cosas de la vida. Hice cosas que tenía que hacer, e hice cosas que quería hacer. Pero sin estrés, sin ansiedad.
Mi teoría era que mi cuerpo estaba usando la energía para combatir el virus y por eso no se me iba tanta energía a la cabeza, y por eso tenia la mente tan llamativa-mente en calma. (Ni idea que tenga eso de científico o “real”, pero fue mi teoría esos días.)
Algo dentro mío estaba en paz. Sentía que tenía tiempo por delante para estar en estas 4 paredes y hacer lo que tuviera ganas. Sin presiones. Sin autopresiones.
Sentía que tenía tiempo por delante.. algo que no suelo sentir en el resto de la vida. Y en esos días de encierro, muchos de los “problemas” que tenía se difuminaron y las preocupaciones desaparecieron de mi presente. Porque realmente solo existían en mi mente.
Solté… solté un montón de estreses y cosas que no me aportaban en nada más que en generarme caos mental.
Suelo vivir la vida teniendo bastante presente que en cualquier momento todo se puede terminar. Y mira si no hice todo lo que quería? Mira si no dije suficientes veces “te quiero”, o si no abracé lo suficiente, o si no llegue a hacer todos los proyectos que quería, o si me quedé mal con alguien que amo? Uff..
Y creo es la realidad (al menos en este momento de mi vida, puede que en otro momento lo viva distinto).
Nunca sabemos que pase en el instante siguiente… pero a veces, solo a veces, es un poco mucho vivir así… Sí que tiene lo suyo, ayuda a valorar un montón, a pensar dos veces antes de hacer algunas cosas, etc.etc., pero también a veces está bueno vivir un poco más en paz, creyendo que tenemos tiempo por delante, aunque no sepamos cuánto, y teniendo un poco más presente esa frase que dice que “nada es tan importante”.
NADA ES TAN IMPORTANTE.
Relax please.