Un parto. El honor más grande.
Cande y Fabi me escribieron un día porque querían fotografiar el nacimiento de su hija Emilia. Querían que fuera yo, por mi sensibilidad y un montón más de cosas hermosas que vieron en mí y en mi trabajo. El honor y agradecimiento que sentí fue total.
Tuvimos unas videollamadas porque estábamos en países distintos, y concretamos. El día que naciera su hija, yo estaría allí con la cámara para registrar ese mágico momento. Así fue.
Un sábado 13 de febrero, en la madrugada, me llama Fabi.
Ese día yo había tenido una boda durante todo el día, y después me había ido a festejar el cumple de una amiga. Fui en auto y no tomé alcohol. Sabía que en esas fechas cualquier día podría ser EL DÍA.
Suena mi celular. Ya nerviosa, me cae la ficha y atiendo.
- Hola
- Hola Vivi soy Fabi
- Ay, hola Fabi, ¿están “EN ESA”?
- Si… (no lo dejé hablar más)
- Voy ya para ahí.
Todo salió hermoso.
Emilia es un ser de luz igual que sus padres.